Sobre mi,

Un ex-florista daltónico y el hijo impostado de un torero famoso

Sobre mi,

Un ex-florista daltónico y el hijo impostado de un torero famoso

Sobre repetir 3º de la ESO

Pero antes que nada, aquí me tienes.

Natural y recién afeitado y peinado.

Y eso es lo que hay.

Cuando tenía 14 años, repetí 3º de la ESO.

Para mi ese día había fracasado. Pensaba que le había fallado a mis padres porque la la sensación de no haber sido responsable y aprobar me acabó martilleando durante 30 minutos.

A un niño de 14 años este tipo de cosas le afectan eso, 30-40 min.

Tampoco más aunque el chiquillo quiera. Porque no le sale. Su cerebro todavía no está hecho.

Y si no está hecho ni para ponerse triste, imagínate para ser madre o padre.

Pero bueno, la libertad y esas cosas.

Yo era el típico niño al que los profesores no sabían manejar.

De cara a mis padres, su hijo era una monería pero que revolucionaba a toda la clase haciendo el tonto.

Después algunos me aguantaban y otros me mandaron 3 veces al psicólogo. Pero en general, todos iban de tipos duros y de monjas haciendo lo contrario a las monjas.

Excepto uno. Javi, el de Francés.

Ese tío era guay.

Hablaba contigo de carnaval, de Semana Santa, de fútbol, de mujeres, de hombres y de como ligar en los cambios de clase.

Hablaba de todo lo que le interesa a un niño de Cádiz. Y él lo sabía.

El tío sabía jugar con las mentes.


Y siempre, antes de dar la clase, hablábamos de chorradas de estas para ganar confianza.

Nunca usaba la razón, si no la seducción.

Entendía que estar encerrados, sentados y escuchando mierdas mientras las hormonas empezaban a tocar el tambor en tu cabeza si mirabas pelo de Clara, no le podía gustar a nadie.

Javi entraba en la clase, se ponía serio y esperaba el primer comentario.

No hablaba.

Dejaba la carpeta en la mesa, se ponía delante de la mesa y apoyaba el culo y subía media pierna mientras la otra la dejaba en el suelo.

Después metía sus manos en el bolsillo y era muy gracioso porque al no ser muy alto se encogía aun más.

Era un tío grande aunque no alto.

Y el lo sabía.

Sabía que en una clase con 20 semi-delincuentes y solo 10 niños momias, había que jugar a otra cosa muy distinta a ser profesor.

El jugaba con nosotros y nosotros pensabamos que al revés.

Nos daba lo que necesitábamos y luego pedía lo que buscaba.

Dar su clase.

Pero nunca al revés.

Dar y pedir. Dar y pedir. Dar y pedir.

Así le fue muy bien, casi todo el mundo aprobaba y en cierto modo le teníamos mucho cariño a hablar en francés.

Porque al final, ¿a quien no le gusta el francés?

A los 22 años me apunté a la carrera de publicidad.
Pero no tengo el título por mi culpa. Nunca me saqué el inglés y por lo visto hace falta.

También viví en Madrid y no me gustó.
También trabajé en Mérida y me harte de piedras.

Yo quería mi playa, mi Cruzcampo y estar con mi mujer.

Y por eso emprendí.

Para estar con mi mujer, bebiendo cervezas los viernes y comiendo arroz con pollo cuando voy a ver a mis padres.

Los sábados voy a Misa.

Todos.

Bueno, prácticamente todos.

En Mayo me voy al Rocio. De hecho hoy (20 de mayo cuando escribo esto) estoy aquí.

Me gusta la Semana Santa.

Me gusta mucho.

Fumo puros y llevo patillas (y de ahí lo del hijo impostado de un torero) porque mi barba es rara. También soy de la firme creencia de que como un hombre se presenta en americana y corbata, no se presenta en camiseta.

Aunque seas un concejal moderno.

Y para terminar

Algo que no tienes por qué saber pero yo te lo digo, es que soy más de piscina que de playa.

Aunque me encanta un chiringuito en la playa.

Mis veranos son entre Cádiz y Roche.

Entre Roche y Cádiz.

Y allí es donde sueño jubilarme. Tener cuadros de mis seis hijos, de mis padres y uno grande de la Virgen del Carmen.

Vivirlo yo y disfrutarlo con mi mujer.

La misma con la que estoy desde que teníamos 16 años.

Así que estos son mis planes

Y seguro que tu tienes el tuyo.

El mío puede que pase por ti en algún momento. Porque si ahora es cuando tengo que decirte en qué soy bueno y que puede hacer por ti, te diré que de ser florista daltónico, pase a redactor.

Con esto gano mucho más dinero porque antes de tenerlo yo, pasa por que lo ganes tú.

Yo escribo mails, los maqueto a veces y los envío. Pienso la forma y el momento correcto que hará que tus clientes compren. Y eso lo hago redactando mensajes que muchos solo piensan pero que yo hago buscando la venta.

Me dedico a esto y se me da bien.

A otros también se les da bien, incluso mejor. Y a otros también peor.

Es algo que no es complejo, pero tampoco es fácil. Sólo hay que saber por qué la gente compra.

Es escuchar y entender. Entender y saber qué decir, cuándo y por qué. Igual que hacía Javi, mi profesor de francés.

No es más. Eso es.

Y para terminar

de verdad

Y para terminar de verdad

Dicen que con estas cosas muestras credibilidad y confianza.

No se si a ti te la da.

Pero ahora me siento mucho mejor. Me siento bien.

Hay gente que la credibilidad y la confianza piensan que la dan pareciendo buenos.

No sé, yo no lo veo así.

Pero una forma de dar credibilidad y confianza en cada cosa que digas al margen de lo que digan los demás, pasa por aplicar lo que explico en el documento gratuito que recibes al suscribirte.

Si te veo dentro, perfecto.

Y si no te veo, bien también.

¡Mucha suerte y un abrazo!

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